<!-- --><!-- --><style type="text/css">@import url (http://beta.blogger.com/css/navbar/classic.css); div.b-mobile {display:none;} </style> <body><script type="text/javascript"> function setAttributeOnload(object, attribute, val) { if(window.addEventListener) { window.addEventListener('load', function(){ object[attribute] = val; }, false); } else { window.attachEvent('onload', function(){ object[attribute] = val; }); } } </script> <div id="navbar-iframe-container"></div> <script type="text/javascript" src="https://apis.google.com/js/platform.js"></script> <script type="text/javascript"> gapi.load("gapi.iframes:gapi.iframes.style.bubble", function() { if (gapi.iframes && gapi.iframes.getContext) { gapi.iframes.getContext().openChild({ url: 'https://www.blogger.com/navbar/5627702811866273068?origin\x3dhttp://satin-sashes.blogspot.com', where: document.getElementById("navbar-iframe-container"), id: "navbar-iframe" }); } }); </script>
martes, 2 de febrero de 2010 19:05
Frustrada

Camino despacio por el pasillo y entro en mi habitación silenciosamente, cerrando la puerta detrás de mí. Abro un poco las persianas y dejo que entre un poco del reflejo anaranjado de las calles en la noche. Me mantengo quieta, mirando el haz de luz atravesar la habitación, absorta en pensamientos, cual de todos ellos más iluso. Todos en casa duermen, yo sigo despierta, un poco rendida otro tanto desilusionada de mi misma. Me siento en mi cama, hundiendo mi rostro en mis manos. Los perros ladran fuera.

Siento que me hago pequeña, agotada, luchando contra un tropel de sensaciones confusas. Tengo mi carácter débil, mi corazón agitado y un alma hambrienta. Mi pecho se aprieta, mis entrañas se estremecen de vacío. La culpa me golpea, me siento sola y arrepentida. Arrepentida de haberte mirado, de enterarme que existías, de devolverte aquel saludo, de notar tu rubor en las mejillas, de esperar verte, de sentir. Tanto tiempo desperdiciado en tu imagen, en tu recuerdo, y luego me doy cuenta que soy una verdadera estúpida, porque alguna vez creí que pasaría algo entre los dos, y me ilusioné, casi obsesivamente, recordando tan mínimos detalles y al pensar en ello, sonrío. Si, sonrío. Tal idiota enamorada. Frustrada, una sola pregunta viene a mi cabeza, luego de tanto tiempo sin que el amor toque mi puerta: ¿Porqué no pasó nada entre nosotros? y no lo puedo entender. Tal vez te quise mucho, insisto, no debí haberlo hecho. Si, quizás por eso no pasó nada.

Sólo siento gravedad. No debiera estar sintiendo ni pensando todo esto. Ya sé que alguna vez dije que no quería pensar más en ti, pero las imágenes siguen atormentándome y pasan como una película en sepia por mis ojos y para mi desgracia no puedo sino convencerme cada día de que lo nuestro no pudo haber terminado tan así. En vano. Si sólo entendieras lo divino que creía nuestro encuentro. Fue como una aparición milagrosa, porque yo estaba dejando atrás un gran sufrimiento, luego me miras, sonríes y te gusto. Yo no quería verte, sabía que si me ilusionaba más de la cuenta saldría lastimada, pero a la insistencia de todos, sucumbí. Te miré, me gustaste, (quizás) me enamoré. Todo parecía planificado desde antes, todo finamente ensayado. Cada encuentro tenía ese toque mágico, eso que no tenía nada mortal, sólo esencia.

Aprendí a ser vanidosa, por el sólo hecho que tú me vieras linda. Femenina, graciosa, coqueta.

- ¡Wow, qué linda!- Le dijo una pequeña niña a su abuela al verme, un día cuando voy a tu encuentro. Yo sólo sonreí, complacida de que ella notara mi esfuerzo para que me vieras y te dieras cuenta de lo boba que estaba yo por ti. Tarado, nunca te diste por enterado.

Para luego, después de tantos esfuerzos, tantas fantasías creadas, tantas ilusiones, tantos sueños, nos viéramos otra vez, y notaras mi interés.

Yo te gustaba, se notaba a yardas, pero al momento de dar un salto más grande, te diste por vago y desechaste la mejor opción de tu vida. Claro, y yo así, como que nada ha pasado. Tratando de obviar todas las cosas que hice con tal de agradarte más. Finjo una sonrisa y digo: Vale, no importa, ¡Pero claro que me importa! ¡No luché casi por un año para tenerte como para darme por vencida! Y tal vez, estarás de acuerdo que esos mensajes subliminales que se nos presentaban de vez en cuando, diciéndonos lo bien que nos veíamos juntos eran sólo coincidencia. Incluso creo que si Dios pudiese haber sido más claro, nos hubiera puesto un letrero iluminado con excéntricas luces de neón, frente a nuestras narices dando por hecha nuestra relación.

Pero claro, nada se dio, y como todos dicen Habrá sido por algo ¡Vaya estupidez es esa! Era tan sencillo como, tú estás enamorado, yo estoy enamorado. Conclusión: estemos juntos. Pero no, claro, tú ahí echado, sin compromisos, un alma libre. Mientras yo estaba dando la cara, con las letras rayadas en mi frente: Loser.

¿Sabes lo frustrada que estoy desde entonces? Fuiste como la gota que rebalsó el vaso. Esa maldita historia inconclusa. No sabes cómo odio las cosas a medias y analizo en todo lo que quizás, entre conversaciones, por si hice/dije algo mal, pero siempre termino negando con la cabeza, diciendo ¡Pero si todo estaba bien! ¿Qué pasó entonces? ¿Porqué?

Entonces, después de todo, alucino con un continuara. Cuando salgo, creo que podré encontrarte al doblar una esquina, si mi celular suena y aparece un número no registrado, ilusamente me viene la idea que podrías ser tú y la verdad era que se habían equivocado de número. ¿No es patético? No me contestes, no es necesario que me lo digas, porque ya lo sé. Sigo tan ilusionada que hacia meses, pero con la idea fija que debo dejarte en el pasado para seguir avanzando, pero mientras los días pasan, noto que no hay ninguna evolución. Bueno, tal vez ahora siento un poco »¿Un poco?« de impotencia, de saber que no puedo hacer nada por ahora por que ya todo lo he hecho. Porque si, tengo algo de dignidad aunque no lo creas y sólo espero para ver cómo las cosas se irán desarrollando. Me cuesta tanto no ser yo quien controle la situación, porque la impaciencia y la ansiedad me dañan. Me daño yo misma, porque parezco obsesionada contigo, cuando no es tan así, sólo soy un alma frustrada que no entiende el por qué de las decisiones que muchas veces tomaste.

- ¿Sigues despierta?- Mi papá me da un susto de los mil demonios, abriendo la puerta a mis espaldas.- Duérmete, que mañana no te vas a despertar...- Me dice, para luego irse. Yo quedo con cara de pócker, viendo la interrupción. Si no fuera por él...

Cierro las persianas y me derrumbo sobre mi cama, jurándome a mi misma, por enésima vez en todo este tiempo, que debo dejarte en el pasado. Cierro los ojos, sin dejar de repetir olvídalo como tratándose de un mantra sagrado. ¿Pero sabes qué es lo peor? Sueño contigo. Dime ahora, cómo lo hago para dejarte atrás, si ni siquiera en sueños me dejas tranquila.

Haber si un día de estos, se te viene a la mente llamarme a mi celular, para corroborar así mis fantasías...



Perfil:


No soy más que una nota a pie de página de esta historia.



Nota:.


Blog con entradas antiguas, que valen la pena rescatar :)

Mis Otros Blogs.


♣ Mortal Instinct
♣ Pss Pss ♥


the moments.


febrero 2010


Soundtrack ♪





let me go.

blogskin of invalid.love